30.08.05
Tren cotidiano
Sólo falta media hora para llegar. Las marismas por las que pasa el tren me crean una sensación de desolación, a esta hora de la mañana todo es gris. Avanzamos cortando la niebla. El negro que se ocupa de los coches cama no ha leído Benacquista en su vida: el pobre llevaba bajo el brazo un lío de diarios, fumaba y todos esos detalles que los personajes romanescos evitan.
Publicado por Felipe Bachomo, a las 10:08 (CEST) :: Ayeres :: #72 :: no hay comentarios







